Opinión

 

 
                                                                

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un cambio fundamental

 

La participación de las FF.AA. en tareas de policía interna

 

 

Por Eduardo Mariano Lualdi

Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular

22 de julio de 2011

 

Invocando la lucha contra el narcotráfico, el Poder Ejecutivo Nacional, dispuso por Decreto el uso de las FF.AA. para acciones de policía interna al implicarlas en el llamado “Escudo Norte” en la frontera norte del país. Como señalamos en otro anterior con fecha 13 de julio de 2011: “El poder del narcotráfico en la Argentina, expresa una de las escasas transformaciones estructurales de la Argentina ocurrida en estos 8 años de gobierno kirchnerista”. Y agregamos: desde hace años, el Estado argentino se fue constituyendo en un narcoestado. Expertos en Defensa Nacional y Seguridad, incluso algunos que colaboraron con el gobierno de la Dra. Fernández de Kirchner, cuestionan seriamente el verdadero alcance y objetivo del llamado “Escudo Norte”, y vaticinan su incapacidad para cumplir real y eficazmente el objetivo que la propaganda oficial le asigna.

 

Fernández de Kirchner al involucrar a las FF.AA. en tareas de policía interna, pone en práctica un viejo reclamo de las potencias imperialistas que data de principios del año 2000. Luego de producido el Argentinazo que puso fin al gobierno de De la Rúa, y estando el Dr. Duhalde a cargo del Ejecutivo Nacional, circuló un “dossier” en las FF.AA., funcionarios gubernamentales, legisladores, partidos políticos, etc., sobre Defensa y Seguridad Nacional en el cual se resumían “las nuevas hipótesis de conflicto” que exigían las potencias mundiales para la Argentina, entre ellas “la lucha contra el terrorismo, el narcoterrorismo y el narcotráfico”. Muchos de sus puntos pueden leerse aún hoy en los trabajos Santa Fe I, II, III y IV que fueron los orientadores políticos y militares de la administración de los Bush (padre e hijo) y aún plenamente vigentes.

 

Desde entonces, el Dr. Duhalde –responsable en gran medida del estado de postración al que fue llevada la Nación– reclamó la incorporación de las FF.AA. a la “lucha contra la inseguridad” pregonando la necesidad de “sacar las FF.AA. a la calle”. Es la Dra. Fernández de Kirchner quien lleva adelante esta decisión de graves e impredecibles consecuencias. Esta medida es la continuidad de la llamada “Ley antiterrorista” impulsada por su esposo, entonces a cargo del Ejecutivo Nacional, Ley defendida en el Parlamento por la Senadora Vilma Ibarra.

 

La Dra. Fernández de Kirchner con esta decisión, avanzó en la política de indefensión fronteras afuera y de represión fronteras adentro. Política de indefensión fronteras afueras en especial en relación al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y sus planes de colonización de cinco millones de kilómetros cuadrados y de amenaza contra nuestra Patagonia, y de represión fronteras adentro contra los reclamos patrióticos y populares. La represión y muerte contra los qom en Formosa de parte del kirchnerista Gildo Infrán avalado por el Ejecutivo Nacional, es una muestra brutal de esta política a la que hacemos referencia.

 

Para entrenar a los hombres de nuestras FF.AA. para tareas de policía, se desarrolló durante años la política de misiones militares al extranjero impulsada por el Dr. Menem y el Grl. Balza y continuada por todos los gobiernos desde entonces. En estas misiones nuestros hombres de armas fueron obligados a actuar como policía en países extranjeros bajo el mando de potencias imperialistas.

 

El Ejecutivo Nacional sostiene que las FF.AA. no se involucrarán en acciones de policía interna (que la propaganda oficial refiere como “lucha contra el narcotráfico”) pero justamente se les asignan tareas de este tipo en la frontera norte del país. Que las FF.AA. sean involucradas en tareas policiales, aunque esto se pretenda ocultar en las declaraciones, es el inicio del camino seguido en otros países de Latinoamérica y que ya han demostrado un rotundo fracaso y consecuencias gravísimas para sus ciudadanías. Esta medida no servirá para liquidar el flagelo del narcotráfico vinculado al poder estatal, político y represivo, flagelo que creció exponencialmente en estos decenios, sino que, por el contrario, terminará potenciándolo.

 

El narcotráfico no puede actuar al margen del propio sistema Estatal, de su organización política y represiva. Southerwinds, el narcoavión capturado en España que cargó una tonelada de cocaína en Morón y salió del aeropuerto internacional de Ezeiza, los varios buques capturados con centenares de kilos de cocaína, etc., demuestran el poder del narcotráfico en la Argentina y, justamente, su vinculación con el sistema estatal, político y represivo.

 

Provincia por provincia, localidad por localidad o barrio por barrio, la ciudadanía puede describir cómo actúa con total impunidad el sistema de tránsito, producción y consumo impuesto en los últimos años y que viene destruyendo a la Nación, especialmente a su juventud. Entrelazado con el narcotráfico aparece el negocio de la trata de personas para la esclavitud sexual y la prostitución que involucra a jóvenes, adolescentes y niños. En efecto, el narcotráfico está íntimamente vinculado a la trata de persona para la esclavitud laboral o sexual. Y, como en el narcotráfico, la trata de personas, el comercio sexual y la prostitución en todos sus niveles, se imbrican con el Estado y su sistema político y represivo. Basta apreciar la multiplicación del negocio de la prostitución en la Capital Federal desarrollado durante estos últimos ocho años, para tener una referencia precisa del desarrollo de este negocio infame.

 

Hemos resumido en nuestro Documento fundacional lo que en el Foro Patriótico y Popular entendemos como un camino posible para terminar con los graves padecimientos que sufre el pueblo argentino como lo son el del narcotráfico y la trata de personas, del que hemos opinado líneas arriba. Allá por abril de 2004 y con la presidencia del Tte. Cnel (R) Don Adolfo César Philippeaux, en nuestro Plenario fundacional, señalamos: “Somos conscientes de que los enemigos jurados de la Patria son muy poderosos, pero también sabemos, porque lo muestra toda la historia nacional, que el camino de la sumisión o la conciliación con esos enemigos, ha traído sangre, sudor y lágrimas para los argentinos. Por eso, la huella en la que nos encontramos en el FPyP, es la de poner de pie al pueblo y a las fuerzas patrióticas de nuestra Nación, hasta conquistar su segunda y definitiva independencia de toda dominación extranjera. Esa gran tarea histórica presupone acabar con el poder de las viejas y nuevas oligarquías, cipayas y gerenciales, que han sido y son funcionales a la sumisión nacional, y que han provocado la más grave crisis económica y social que se recuerde. Logrado ese objetivo, será posible fundar un nuevo Estado nacional, que estará signado por las fuerzas que lo dieron a luz y tendrá la impronta de las nuevas generaciones.

 

Y agregamos más adelante: “Es posible una Argentina soberana, popular y democrática, unida a los pueblos y naciones oprimidas. Es necesario para ello un Estado que lo exprese con formas democráticas que garanticen la participación y decisión popular. Son muchos, en todo el mundo, los que están hartos de vivir penando para que un puñado de potencias viva de lo que le es ajeno”.

 

 “La lucha por la segunda independencia exige, como primera condición, que el pueblo rompa sus cadenas. Por eso, la lucha emancipadora está impregnada por la lucha por la libertad, lo que exige la investigación y castigo de todos los crímenes cometidos contra el pueblo y la Nación Argentina, y la más amplia libertad de acción de las fuerzas patrióticas y populares. Como ya ocurrió en la Guerra en la que surgimos como Nación, también ahora, en el curso de la lucha por la segunda y definitiva emancipación, será el ruido de rotas cadenas, el grito sagrado de ¡Libertad! de todo un pueblo, el que barrerá con el Estado de la sumisión y la opresión, y parirá el nuevo Estado argentino”.