2 de abril de 2009, 12:30 hs.

 

Acto en conmemoración del 27º Aniversario

de la Reconquista patriótica de nuestras Islas Malvinas

de manos del usurpador británico,

en el Cenotafio a los Muertos de la Guerra Nacional de Malvinas,

Plaza San Martín, Retiro, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

Oradores

Contralmirante (R) Carlos Büsser VGM, Jefe del Operativo

“Rosario” de reconquista de nuestras Islas Malvinas el 2 de abril de 1982;

Mayor (R) Jorge Manuel Vizoso Posse VGM, Cruz: La Nación Argentina al heroico valor en combate”, miembro del Consejo Nacional del Foro Patriótico y Popular;

Vcdro. (R) Horacio Ricciardelli VGM, presidente del movimiento cívico-militar CONDOR;

Lic. Santiago Tettamanzi VGM, Vicepresidente del Centro de Civiles Veteranos de Guerra Operativo Malvinas, miembro del Consejo Nacional del Foro Patriótico y Popular;

Marcelo Miceli VGM, integró el Batallón de Infantería de Marina Nº 2 (BIM 2), el que fue parte de las tropas que reconquistaron las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982;

 Dr. Julio Carlos González, ex Secretario Legal y Técnico de la Presidencia de la Nación entre 1974 y 1976, miembro del Consejo Nacional del Foro Patriótico y Popular.

El tenor Hugo Ponce entonará las estrofas del Himno Nacional Argentino y la Canción “Aurora”.

 El compositor e intérprete Carlos Longoni entonará “Veteranos”, letra de

Nicolás Kasansew y música de Carlos Longoni.

El acto será coordinado por la Sra. Virginia del Valle Martínez viuda del Tte. Cnel. (R) Adolfo Cesar Philippeaux, presidenta del Foro Patriótico y Popular, y el Dr. Horacio Micucci, miembro del Consejo Nacional del Foro Patriótico y Popular.

Concurrir con banderas argentinas, sin banderas partidarias

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Discursos

 

Este 2 de abril de 2009, se conmemoró el 27° aniversario de la reconquista patriótica de las islas Malvinas de manos del colonialismo británico.

 

Varios centenares de compatriotas acompañaron a los oradores del acto. Estos fueron: Contralmirante (R) Carlos Büsser VGM, Jefe del Operativo “Rosario” de reconquista de nuestras Islas Malvinas el 2 de abril de 1982; Mayor (R) Jorge Manuel Vizoso Posse VGM, Cruz: La Nación Argentina al heroico valor en combate”, miembro del Consejo Nacional del Foro Patriótico y Popular; Vcdro. (R) Horacio Ricciardelli VGM, presidente del movimiento cívico-militar CONDOR —quien hizo llegar su mensaje por encontrarse en la prov. de Entre Ríos—; Lic. Santiago Tettamanzi VGM, Vicepresidente del Centro de Civiles Veteranos de Guerra Operativo Malvinas, miembro del Consejo Nacional del Foro Patriótico y Popular; Marcelo Miceli VGM, integró el Batallón de Infantería de Marina Nº 2 (BIM 2), el que fue parte de las tropas que reconquistaron las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982; Dr. Julio Carlos González, ex Secretario Legal y Técnico de la Presidencia de la Nación entre 1974 y 1976, miembro del Consejo Nacional del Foro Patriótico y Popular.

 

El tenor Hugo Ponce entonó “Aurora” acompañando a los Veteranos de la Guerra de Malvinas cuando depositaron la ofrenda “Los Veteranos de Malvinas a sus camaradas caídos”. También fue colocada una ofrenda floral del Centro de Civiles Veteranos de Guerra "Operativo Malvinas"; "El pueblo a los héroes de Malvinas" depositada en el Cenotafio por los dirigentes nacionales Ramón Bogado, Amancay Ardura, Luis Cubillas, Ing. Mario Cafiero, Lic. Gustavo Breide Obeid y Manuel Campos Janeiro. Hicieron lo propio integrantes de la Juventud nacional del Partido Popular de la Reconstrucción y la asociación "Familia Castrense".

 

El compositor e intérprete Carlos Longoni entonó “Veteranos”, letra de Nicolás Kasansew y música de Carlos Longoni.

 

Se recibieron distintas adhesiones, entre ellas las del Foro Argentino de la Deuda Externa Regional La Plata, Berisso y Ensenada, Centro de Estudiantes “La línea recta” de la UBA, Movimiento Patriótico Nacional Provisional, J{ovenes Revisionistas, Instituto Juan Manuel de Rosas de la Ciudad de Avellaneda, Partido Popular de la Reconstrucción, etc.

 

El padre Roberto Kapp dijo una oración por las almas de los caídos defendiendo la soberanía nacional.

 

El acto fue coordinado por la Sra. Virginia del Valle Martínez viuda del Tte. Cnel. (R) Adolfo Cesar Philippeaux, presidenta del Foro Patriótico y Popular, y el Dr. Horacio Micucci, miembro del Consejo Nacional del Foro Patriótico y Popular.

 

 

Palabras de apertura al acto a cargo del Dr. Horacio Micucci

 

Este 2 de abril se cumplen 27 años de la reconquista de nuestros territorios usurpados por el colonialismo británico.

 

Pero esta vez tiene una notable particularidad:

 

Por un lado, en Londres, se debaten, con la condescendencia del británico Brown, los mecanismos por los cuales esta crisis económica que azota al mundo será descargada sobre los hombros de quienes nada tienen que ver con sus causas: los pueblos, los países y las naciones que sólo desean la independencia, la soberanía y la emancipación a que tienen derecho.

 

Por el otro lado, en el Cenotafio de nuestros héroes caídos en Malvinas y en otros actos a lo largo y ancho de todo el país, patriotas y luchadores del pueblo y de la patria, civiles y militares, veteranos militares y civiles de la gloriosa gesta que comenzó el 2 de abril de 1982 nos reunimos para jurar continuar la lucha por todos los medios necesarios para lograr la única solución posible y aceptable: la restitución de nuestros territorios usurpados por el colonialismo.

 

¡Pocas veces se ha visto más claramente la separación y diferencia entre los gerentes de la entrega y la sumisión nacional y los intereses del Pueblo y la Nación Argentina!.

 

Esa diferencia de lugares expresa dos proyectos de país.

 

Uno, el de los patriotas argentinos, el de una Argentina políticamente independiente, soberana como Nación con un pueblo cuyos derechos a una vida digna, con pan, trabajo, tierra para el que la trabaja y libertad, sean realidad.

 

Otro, el de una Argentina sumisa y confiable a las potencias, entre ellas el colonialismo británico. Es una política de sumisión nacional a intereses imperiales, que busca conciliar con los ingleses y otras potencias en el Atlántico Sur, porque los ingleses y también las otras potencias quieren dominar las riquezas y los pasos estratégicos de la región.

 

 Se explica, entonces, la política de indefensión nacional que hace que no tengamos elementos para defender a nuestras tierras, nuestros mares y nuestro espacio aéreo. Se le esta diciendo a nuestros ocupantes coloniales y a todas las potencias que quieran esquilmarnos: no lo intentaremos más.

El 2 de abril de 2009, los patriotas civiles y militares, de cualquier religión, creencia, ideología y  profesión, reivindicaremos la justa recuperación de Malvinas y junto con ella, el derecho que nos asiste como pueblo a ser soberanos y, como Nación, a ser independientes y defender nuestras tierras, mares y espacio aéreo, nuestras mujeres y nuestros hombres, de toda dominación extranjera.

 

 

Discurso del Dr. Julio Carlos González

 

Señor Almirante Don Carlos Busser

Señores Jefes, Oficiales, Suboficiales y Soldados de las Tres Armas combatientes en la Guerra de Malvinas

Señoras y Señores

Hoy, 2 de abril de 2009, volvemos a reunirnos para homenajear y rememorar a quienes lucharon y murieron en la Guerra de Malvinas.

Sus nombres y apellidos, que deberán algún día ser sacralizados, se hallan en este cenotafio. La mayoría de ellos tenía el alba de la vida que alumbra a los veinte años. Soportaron frío real, hambre real, sed real, derramamiento de sangre real, el horror de las balas de metralla y cañones reales, el insomnio y una agonía real… Y continuaban combatiendo contra la ferocidad atávica de los británicos con la santa indignación del silencio, cumpliendo cada cual con su misión y su deber.

A ellos se sumaron más de trescientos combatientes que se suicidaron posteriormente ante la indiferencia aleve de la desmalvinización y desargentinización, que hicieron todos los medios de comunicación con la anuencia de los gobiernos que se fueron sucediendo en los tiempos…

Lucharon como lo hicieron los hombres y mujeres de las grandes batallas de la Reconquista del 12 de agosto de 1806 y de la Defensa del 4 a 7 de julio de 1807. Esos centenares de mártires y héroes primordiales que hicieron nacer nuestra Nación.

Argentina es el único país que conocemos cuyos gobiernos vierten, sin detenerse nunca, ambigüedad y olvido sobre sus gestas matrices y sobre la reivindicación de sus tierras y mares usurpados.

Hoy, 2 de abril de 2009, la Presidente de la República, autoridad máxima de nuestro país, visita Londres y se reúne con el gobierno británico que en Malvinas y en otras ocasiones ha sido nuestro verdugo histórico.

El Ministerio de Relaciones Exteriores manifestó la semana pasada como presunción que la cuestión Malvinas “seguramente surgirá.” Obsérvese que el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores señala en vez de un planteo firme sobre las islas Malvinas una presunción o hipótesis de que la cuestión surja ocasionalmente en las conversaciones con las autoridades británicas.

Para que una nación sea soberana en su integridad geopolítica (esto es, geográfica, antropológica y económica) son necesarios dos requisitos:

1)           Voluntad de ese Estado de ser soberano, expresada por todos sus gobiernos.

2)           Que los demás Estados lo reconozcan como tal.

En nuestro país, con respecto a Gran Bretaña, esa voluntad y ese reconocimiento no han existido jurídicamente. Así lo evidencian los siguientes tratados:

1)    El Tratado de Amistad, Comercio y Navegación con Gran Bretaña del 2 de febrero de 1825, que en su artículo 11 establece que en caso de guerra las vinculaciones comerciales no serán interrumpidas.

2)    El Tratado del 1° de mayo de 1933, que en su protocolo adicional determina la asistencia financiera del gobierno de Gran Bretaña hacia la República Argentina.

3)    Los Acuerdos de Madrid del 15 de febrero de 1990 que en su artículo 5° cercenan la navegación y aeronavegación en el Atlántico Sur para los buques argentinos, de una manera que no se consigna en ningún otro tratado.

En el artículo 12 que imponen las privatizaciones del patrimonio del Estado y consecuentemente la convertibilidad. (Art. 6 del Tratado del Londres del 11 de diciembre de 1990)

El artículo 16 obliga a la Nación Argentina a consultar con Gran Bretaña sus planes de integración de América latina (Mercosur) y su vinculación con la Unión Europea.

Ningún legislador, ningún presidente o vicepresidente, ningún ministro, ningún gobernador, ningún periodista, ningún político, se ha referido nunca sobre estos temas. Temas que constituyen un verdadero Tratado de Versalles que nos fue impuesto. El silencio sobre estos temas es una constante de todos los medios de difusión.

En consecuencia, la República Argentina no expresa su voluntad de ser soberana y, por consiguiente, los demás Estados no la reconocen como tal.

Por el contrario, el gobierno asiste en el día de hoy a Londres con el grupo de los 20 estados mundiales para tratar la crisis terminal monetaria, económica y financiera en esta situación:

1)    El aliado más firme que identifica al gobierno con su esperanza de recuperar el crédito multinacional es Gran Bretaña. (Por eso el reclamo por las Malvinas será “prudente”)

2)    La Argentina trabajó sus propuestas para la Cumbre del Grupo de los 20 en sintonía con Gran Bretaña y se ilusiona con el apoyo del Primer Ministro Brown para conseguir financiamiento del FMI, sin los condicionamientos que impiden a la Argentina actual el acceso a los créditos internacionales.

Lo dicho puede leerse en la página 8 del diario La Nación del 27 de marzo de 2009.

A tenor de la publicación que reproducimos y lo establecido en los tratados precitados, los gobiernos argentinos no expresan su voluntad de que su país sea jurídicamente soberano y por lo tanto los demás países del mundo no lo reconocen como tal. Esta es una cruel verdad, desgarrante, pero no puede ocultarse.

Los muertos de Malvinas son las víctimas póstumas de esta tragedia, al igual que las futuras generaciones argentinas. Éstas y el Estado nacional se diluyen y resquebrajan en un nihilismo.

Ha llegado la hora de decir Basta. Hay que fundar el Estado Nacional Argentino jurídicamente soberano que se haga respetar y que lo respeten, poniendo fin a la resignación y a los lamentos. Basta de adjetivos calificativos y de palabras abstractas y ambiguas. En la historia entran los pueblos y las naciones que luchan, no las que lloran. Un hombre y una mujer para realizarse necesitan de un país que tenga gobiernos que lo realicen en forma ininterrumpida. Nadie puede realizarse en un país que no se realiza porque carece de su soberanía jurídica.

Avance y futuro.

Perseverancia y victoria. Que la Divina Providencia permita que así sea y que esto cambie.

Palabras de Marcelo Miceli VGM, en el acto del 2 de abril de 2009, en el Cenotafio de Plaza San Martín, Retiro, Ciudad autónoma de Buenos Aires.

 

2 de Abril de 2009

 

En todos los aspectos de la vida existe un antes y un después que si lo sabemos  valorar y utilizar para mejorar, para crecer, para elevarse espiritualmente, en fin para producir un quiebre entre el pasado y el presente, es muy probable que en el futuro seamos mejores como personas, como familia, como barrio, como sociedad y, por ende, como país.

 

Aquel 2 de Abril de 1982 no fue la excepción. Y lo digo como ex soldado conscripto del BIM 2, Veterano de Guerra de Malvinas, orgulloso de haber participado de aquella histórica recuperación, pero también lo digo como trabajador y padre de familia que soy, que sigue combatiendo a favor de la dignidad y la libertad de nuestra bendita tierra que Dios nos dio.

 

Pero en el transcurso de estos 27 años parece que hemos aprendido poco o, algo peor, hemos retrocedido en muchos aspectos, relacionados especialmente con los Valores Nacionales, la educación, la falta de horizonte y lo que hoy nos toca tan de cerca, al menos, a un grupo de patriotas comprometidos con la defensa de la soberanía, como es, la extensión de nuestra plataforma continental de 200 a 350 millas, las pretensiones de los territorios de ultramar de la unión europea (tratado de Lisboa), el latente peligro de pérdida de nuestros derechos sobre el sector antártico y el triste silencio de quienes deben darnos una respuesta a nuestros interrogantes denegándonos los pedidos de audiencia pública, para no solo conocer en profundidad como se está trabajando en estos temas relevantes sino que también, eventualmente, aportar ideas y conocimientos que enriquezcan la posición Argentina ante la ONU y no permitirle al reino unido consolidar espacios usurpados y a usurpar.

 

Para el mundo y para muchos argentinos les decimos: Gran Bretaña no es país limítrofe de Argentina y no lo será en la medida que estemos informados como corresponde.

 

Y es con estos hechos que, sumados a todo el retroceso que viene ocurriendo desde 1989 con los tratados de Madrid y Londres, los acuerdos sobre pesca y petróleo, la entrada con pasaporte a nuestras islas y la falta de reclamo formal ante la asamblea general de la ONU entre otras cosas, que nuestro país se encuentra en una posición cada vez mas débil y vulnerable.

 

Para toda esa gente que dijo y sigue diciendo: para que queremos esas islas en el Atlántico Sur?, los invito a preguntarse: para que las quiere el Reino Unido? Porque las usurpó en 1833?, porqué nunca las devolvió a pesar de que la ONU declaró crimen al colonialismo en todas sus formas? Porque el Reino Unido movilizó la flota mas numerosa después de la segunda guerra mundial para volver a usurparlas el 14 de junio de 1982?. Por citar sólo algunas cosas digamos que la riqueza de esa zona es incalculable en: petróleo, pesca, nódulos polimetálicos, agua potable, el paso interoceánico, etc.

 

Por eso, cuando fuimos a recuperar Malvinas el 2 de abril de 1982, no solo fuimos en respuesta a la agresión indiscriminada sufrida en Georgias del Sur desde el 19 de marzo de ese año donde Inglaterra nos puso entre la espada y la pared, o sea, sino nos defendíamos íbamos a perder por inacción, sino que para defender nuestro territorio y sus riquezas estratégicas que son patrimonio de todos y cada uno de los argentinos.

 

Por todo lo enunciado no debería quedar ninguna duda de lo que fuimos a defender en 1982, en una batalla desigual contra una potencia imperial que necesitó de la complicidad de los Estados Unidos, las naciones unidas, la comunidad económica europea, la traición de Chile, etc.; y que a pesar de todo eso Inglaterra no ganó la guerra, solo ganó una batalla ya que se llegó a un alto el fuego condicional no vinculante el día 14 de junio. El fin de las hostilidades llegó en octubre de 1989 y todo lo que se mantuvo hasta esa fecha a costa de la sangre derramada por 649 héroes cuyos nombres figuran en éste cenotafio, se comienza a perder en la mesa de negociaciones que, a esta altura, podríamos llamarla mesa de entrega.

 

La batalla con el reino unido fue durísima; el libro no picnic escrito por Julián Thompson así lo demuestra; pero la pos guerra fue y es peor.

 

Gracias a Dios existen numerosas agrupaciones de veteranos de guerra, ONG y particulares que no bajan los brazos y comprenden que la guerra no ha terminado ni terminará hasta ver flamear nuestro pabellón en nuestras queridas Islas Malvinas, como es el caso de la madre de nuestro primer héroe caído en combate la Sra. Delicia Rearte de Giachino, por citar a una gran mujer, incapaz de victimizar a su hijo por haber dado su vida en la defensa de su Patria; la lucha de la comisión de familiares, los diversos programas de radio, televisión y cine, como así también las publicaciones escritas dedicadas a realzar y dignificar a los combatientes.

 

Para todos ellos, para todos los veteranos de guerra del país sin distinción, vaya mi eterno agradecimiento y mi abrazo fraternal y todos juntos roguemos por el eterno descanso de nuestros muertos en combate y en la post guerra.

 

Las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur fueron, son y serán argentinas. Viva la Patria.

 

 

Discurso de Santiago Tettamanzi VGM, Vicepresidente del Centro de Civiles Veteranos de Guerra “Operativo Malvinas” y miembro del Consejo Nacional del Foro Patriótico y Popular

 

Compatriotas:

 

Ante todo, nuestro profundo respeto a los familiares de los 649 camaradas Caídos en combate en 1982 en defensa de la Soberanía nacional de los territorios australes.

 

Y el abrazo fraternal a todos los camaradas Veteranos de Guerra de Malvinas, de todas las extracciones: Conscriptos, Cuadros Militares, Fuerzas de Fronteras, y Civiles voluntarios.

 

En anteriores oportunidades, aquí y en otros recordatorios del interior del país, hemos puntualizado diversos aspectos, históricos, jurídicos, conceptuales, de la Causa de Malvinas en sus más de 500 años; y dentro de la misma,  el enfrentamiento bélico de 1982.

 

Como así también, la característica expansionista del poder imperial enfrentado;  por ejemplo, entre otros, sus tristes antecedentes en el tráfico de esclavos y de opio.

 

En esta ocasión nos referiremos brevemente a una calificación dada por la propia Organización de  Naciones Unidas relacionada  con la usurpación colonial que quebranta nuestro territorio.

 

La Declaración 2621 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 1970, en su punto 1° dice que: “la continuación del colonialismo en todas sus formas y manifestaciones es un crimen que viola la Carta de las Naciones Unidas”.

 

Un prestigioso estudioso y defensor de la Causa de Malvinas, el Dr. Rodriguez Berrutti, refiriéndose a esta característica afirma que: “al vicio inicial de violencia de la usurpación, Gran Bretaña ha agregado la mácula infame, la lacra antijurídica, del crimen colonial”.

 

Así , esta lucha de la República Argentina, de ayer, de hoy, y de mañana, ha sido, es y será, también la lucha contra el crimen colonial.

En ese marco fue que se combatió en 1982.

 

Y fue en esa lucha que cayeron nuestros 649 camaradas, cuyos nombres recuerda hoy este Cenotafio.

 

¡Haber luchado contra el quebrantamiento territorial de nuestro suelo y el crimen colonial ejercidos contra nuestra Patria por una potencia extranjera y sus aliados!  Máximo orgullo también para aquellos que hoy todavía estamos de pié como Veteranos de Guerra de Malvinas

 

Pero ese crimen todavía permanece impune.

 

 Aún lacera nuestro ser nacional, aún ultraja a la dignidad de toda Latinoamérica.

 

 Aún está allí el usurpador, con su mácula infame, con su lacra antijurídica.

 

Y aún no han sido denunciados los llamados Acuerdos de Madrid y Londres de 1989 y 1990.

 

Y aún sigue vigente en nuestra legislación la garantía a las inversiones británicas en la Argentina.

 

Y aún los intereses económicos del usurpador depredan nuestras riquezas.

 

Y aún nuestras Islas Malvinas, Georgias, Sandwich y sector Antártico siguen siendo considerados por la Unión Europea sus Territorios Asociados de Ultramar, bajo el disfraz de relaciones económicas.

 

Para los países de ese bloque, la República Argentina con respecto a sus propios espacios australes es considerado un “tercer país” o “país vecino”.  Increíble, pero así surge de la Decisión del Consejo Europeo, de Noviembre del 2001 que reglamenta y regula los llamados Territorios Asociados de Ultramar.

 

Recomendamos a todos nuestros compatriotas conocer en profundidad dicha Decisión, artículo por artículo.

 

Con respecto a este tema, traemos nuevamente a colación la Declaración de las Naciones Unidas que citamos al comienzo, la 2621 de 1970, que en su punto 4° dice: “Los Estados miembros emprenderán una campaña  enérgica y sostenida contra las actividades y prácticas de los intereses extranjeros –económicos, financieros y de otro tipo- que actúan en los territorios coloniales para beneficio y a nombre de Potencias coloniales y de sus aliados”-

 

Como vemos, ¡esta Declaración de las Naciones Unidas es ignorada por la Unión Europea!

 

Y aún el usurpador pretende arrogarse el estatus de “Estado Ribereño” en esta zona del Atlántico Sur.

 

Para ello, recurre a querer ser titular de un derecho sobre la Plataforma Continental Argentina, escudándose en un Derecho del Mar dentro de la propia Naciones Unidas. ¡ La misma Naciones Unidas que lo sindica como incurso en el crimen internacional del colonialismo ¡.

 

Compatriotas: en este muy singular 2 de abril del 2009, por las características que lo rodean, quisiéramos terminar estas palabras con una referencia de un hecho de nuestra Historia Nacional:

 

En 1812, Manuel Belgrano, con los restos del Ejército Patriota del Alto Perú, había recibido la orden del Triunvirato de retroceder desde Jujuy hasta Córdoba.

 

Sobre esto, el historiador Miguel Scenna dice: “El Gobierno sacrificaba la mitad de su territorio y renunciaba a un extenso territorio sin luchar, para cubrir sus espaldas y seguir mercadeando libremente”.

 

Otro historiador, Norberto Galasso, apunta: “en aquél momento el Gobierno se hallaba urgido para armar negocios con los ingleses”.

 

Las pequeñas citas de los dos historiadores son, hoy día, por demás elocuentes;  pero, como todos sabemos, los principios de nuestro prócer nacional eran otros, y Don Manuel Belgrano enfrentó triunfalmente al enemigo realista en Tucumán, demostrándonos así, que solamente con decisión y valores morales, la Patria podrá recuperar definitivamente el territorio invadido por el poder colonial imperial.

Que así sea.

 

 

Discurso del Vcro. (R) Horacio Ricciardelli VGM, presidente del movimiento Cívico miliar Condor.

 

“QUIENES DESCONOCEN LA HISTORIA, ESTÁN CONDENADOS A REPETIRLA "

 

Compatriotas, es mi deseo disculparme por no estar presente físicamente, en este trascendental acto conmemorativo del 27º aniversario de la histórica recuperación de nuestra soberanía sobre las islas Malvinas e islas del atlántico sur, haciendo llegar esta adhesión del movimiento cóndor y en mi nombre como presidente del mismo. dado mi compromiso de presidir el acto del 2-abril-2009 en la ciudad de Nagoyá, PROV. de Entre ríos, donde la conjunción gobernantes municipales, combatientes de Malvinas, fuerzas vivas y pueblo en general darán testimonio de respaldar y rescatar la recuperación de las hermanas perdidas, tras 149 de usurpación ilegal y por la fuerza de nuestras tierras irredentas.

 

Son testigos desde el cielo de tamaña proeza los 649 héroes muertos en combate, los heridos  de todo tipo y consideración, muchos de ellos  con secuelas de por vida y los cientos de suicidios por la incomprensión de los gobiernos de turno que se han empeñado en desmalvinizar y denigrar tamaña hazaña complotándose con el enemigo por la perfidia e insistencia en desnaturalizar el hecho histórico, jurídico, geográfico y de sentimiento nacional y popular que representar la enorme injusticia fogoneada desde el centro del poder imperialista inglés y sus obsecuentes y traidores argentinos que han convalidado la entrega de parte de nuestro territorio por el invasor inglés...¡¡ hoy como todos los 2-abril de cada año diremos presente y que no nos rendimos y no nos vencieron..y cuando abandonemos nuestra patria terrenal, seguiran nuestros hijos y nuestros nietos, porque así son las causas justas y nobles !!. Hace unos años era impensado que el 2-abril fuese feriado e intransferible la conmemoración, pero gracias al accionar permanente y continuo de un grupo de patriotas, donde tienen destacadísima actuación el foro patriótico y popular, no se claudicó ni valió la presión encubierta y desembozada que representan intereses inconfesables de avanzar a través de Malvinas hacia el atlántico sur y la Antártida Argentina. Los hechos consumados han servido para que Inglaterra no solo afirme su presencia en las islas, sino que el énfasis del debate y no reconocimiento de nuestra soberanía, haya sido trasladado a una cuestión de "negocios" en tanto se encubre tamaña tropelía con la imagen del "paraguas" de soberanía. Falsedad absoluta de nulidad absoluta.

 

Tantas concesiones no se compadecen con las respuestas y actitudes incorrectas, rayanas en complicidad con el enemigo, donde en el equipo negociador de la cancillería argentina, reina la indisimulada costumbre de accionares misteriosos y ocultos...que implican fraudes a las expectativas del pueblo argentino burlado en su buena fe y desconocimiento de los hechos, donde los acontecimientos de hechos consumados supera las reivindicaciones de soberanía argentina, generando nuevas frustraciones donde los ingleses mantienen los objetivos geopolíticos,  de hace más de 200 años, sin cambiar un ápice el rumbo, no encontrando obstáculos que lo frenen o detengan.

 

La guerra del atlántico sur, no termina solamente en el marco de la diplomacia, incorpora otros ingredientes de accionares regionales e internacionales en el área de la defensa, de la economía, de lo psicosocial, de lo político, de lo cultural y educacional, de la salud de un pueblo, de lo estratégico rediseñando una nación donde se vuelva a la defensa de los valores patrios y de nación en armas, como era el servicio militar obligatorio, donde se avance en el rearme moral y espiritual de los ciudadanos, dando ejemplo de honestidad y aptitud para conducir los destinos de una nación como la argentina, cuya 7ma. Geografía del mundo lo amerita, refrendada por sus luchas contra las invasiones inglesas en 1806/07, la revolución de mayo, la guerra de la independencia, las luchas federales, la vuelta de obligado y punta quebracho, las luchas sociales por recuperar patrimonio y derechos  político-social y por supuesto la última gran gesta..la guerra de malvinas.

 

Llegará el día en que la argentina mostrará a la faz del mundo que tiene un pueblo capaz de recuperarse, adoptando una actitud firme y decidida, y que la victoria inglesa en el campo de batalla, fue obtenida muy duramente y merced a un tremendo poder bélico propio y apoyado por EEUU y la comunidad europea en su expresión bélica de la OTAN, donde la fuerza imperó sobre el derecho, la historia y la geografía, como en enero del año 1833.

 

La derrota militar nos obligó a devolver el territorio recuperado, pero la gloria de la epopeya es patrimonio de todos los argentinos, incluso de los traidores y cipayos de antes y de ahora.

 

Por último inscripto en el ceder siempre, se aproxima otro latrocinio a la soberanía donde está en juego más de 4.000.000 de km2 en el atlántico sur, al querer pretender Inglaterra sus 350 millas marinas desde Malvinas, Georgias y Sándwich del sur, arrinconando a la argentina en su desarrollo natural hacia los océanos atlántico y pacífico, proyección y derechos sobre la Antártida Argentina y el mar antártico circundante. Solicitamos en este punto la colaboración de todos los argentinos de bien para proseguir informando al pueblo de la nación de este nuevo achicamiento geopolítico, comparable a la disgregación del virreinato del Río de la plata y heredad histórica: la confederación argentina.

 

“No morirán sus nombres ni dejarán de resonar ni un día… mientras haya en los andes una roca y un cóndor en su cumbre bravía...”

 

Olegario Andrade, epopeya sanmartiniana.

 

 

Discurso del Mr. (R) VGM Jorge Manuel Vizoso Posse

 

Queridos hermanos en Dios y la Patria:

Avanzada la tercera década de nuestra última guerra contra el Reino Unido e Irlanda del Norte, tratando de cumplir el mandato de los padres de la Patria del Congreso de Tucumán, quienes  proclamaron a toda la faz de la tierra: “ la independencia del poder colonial español y de toda otra dominación extranjera”…

Al evocar la gesta de Malvinas, el espíritu se eleva hacia aquellos jóvenes que vertieron su sangre generosa en el suelo patrio irredento. Sangre áurea que jamás olvidaremos y que renovará nuestro ímpetu de hacer realidad, lo que nuestros padres no mandaron y soñaron.

Inspirados por el ejemplo de los revolucionarios de Mayo de 1810, nos vemos compelidos a actuar conforme y coherentemente con sus principios de romper las cadenas de la opresión y del vasallaje imperial.

Debemos tener en cuenta que lo peor que se puede hacer es: No hacer nada. Como hacen nuestros políticos con su tesis de ningunear todo. Su falta de idoneidad es no ya negligente y corrupta, sino peligrosa y culpable.

Tenemos la indomable sangre de los gauchos, la que nos conducirá a la lucha, más allá de toda sumisión al imperio y a sus títeres. El modelo a seguir es la lucha de nuestros campesinos, que en desparejo combate vencieron a los traidores a su pueblo.

Enfervorizados por esta sangre, nosotros sus hijos, contentos y llenos de esperanza en una causa justa, venceremos al vil invasor, defendiendo los derechos inalienables de nuestro pueblo.

Esa esperanza debe ser construida con la larga preparación de las políticas y estrategias, necesarias para generar la confianza. Esta virtud se forja con la fe en la causa que se persigue y el amor al sacrificio por nuestra Nación.

Hemos soportado, la insoportable corrupción y sufrido, la insufrible tiranía, pese a ello, nuestros gauchos renovaron la esperanza de que es probable vencer al tirano, como ellos lo hicieron el año pasado.

Por tanto, debemos construir nuestra esperanza, ésta emana de la resistencia, la que a su vez se origina en la moral, ese espíritu lleno de convicción y determinación de resistir hasta el final. Es querer el deber y el derecho. Que surge de un ordenamiento coherente, que no da cabida a la contradicción ni a la división dentro de nosotros mismos ni con la comunidad.

Es la unidad en la diversidad, construida por el consenso, basada en la libertad de los hijos de la Patria y el amor que todo lo puede. Así surgirá como un renuevo, la República, tan vapuleada por el tirano que vivió en el pasado de su resentimiento destructivo de sí mismo y de los demás.

En esa nueva República el poder ejecutivo, ejecutará todo y únicamente lo que le mandare y en cumpliendo las leyes de su pueblo (por ello, su periodo se llama mandato). El legislativo producirá leyes justas y controlará severamente al primero y al poder judicial que aplicará las leyes conforme a lo ordenado por el legislador, especialmente, en su primordial misión de proteger al pobre del poderoso y entronizar la luz de la justicia.

Sembradores de esperanza crearemos la conciencia de atacar y destruir las tinieblas de la ignorancia y neutralizar para siempre la violencia de la injusticia. Entronando en su altar la noble igualdad y la consagración del mérito por sobre la inútil mediocridad.

La miseria insoportable e insufrible a la que nos sometió el tirano, debe templar nuestra voluntad de vencer, aguantar y resistir toda injusticia y opresión. La libertad de los que eligen el bien, impone sacrificios y rechazo a la tentación el facilismo. Esta liberación es compromiso inquebrantable con la justicia.

Eliminar esos axiomas de “dejar hacer, dejar pasar”, “no te metas”: la indiferencia en realidad mata. Estos son los caminos de los tibios que el Señor Jesucristo los vomitará de su boca. Pobres algas que se mueven al son del oleaje, tristes pastos que el viento agita al ritmo de sus ráfagas; pequeños botes sin timón y a la deriva, que depositan sus destinos a la majestad del caprichoso e imperial viento. Nosotros elegiremos nuestro destino como hombres libres, aunque caigamos en el intento y si caemos ¿qué es la vida sin libertad? Bravos, nos volveremos a levantar, porque nos arrostramos sin arredrarnos para la lucha contra la tiranía y el coloniaje, por el contrario, seremos conmilitones de esa  guerra gaucha contra la injusticia, supremo laurel de todos los que se sacrifican por su pueblo, el sol que ilumina y nos revitaliza.

Cuyo ejemplo está en nuestros guerreros muertos en Malvinas que combatieron contra toda esperanza por la libertad de nuestra tierra, la Pacha Mama. Son conmilitones o sea combatientes incluso en el cielo, porque dieron su vida por nosotros, máxima expresión del amor invencible y sin mesura.

Decididos a resistir con una estrategia sin tiempo y sin espacio, que quiere decir en todo tiempo y lugar como las tropas del espartano Leonidas en el occidente y el vietnamita  Ho en el oriente, defenderemos a nuestro pueblo con lealtad, patriotismo y cumplimento de sus leyes que nos conducirán a la paz, esa tranquilidad en el orden que anhelamos con vehemencia. Armonía que engendra la felicidad, a la que todos tenemos el derecho y el deber de aspirar. Nadie puede arrebatarnos este destino de realización y prosperidad, si somos concientes y responsables de edificar nuestro destino de grandeza, con gloria y dignidad.

Dignidad y firmeza que debemos construir día a día, humildes, pero firmes y dignos. Sabedores que nuestra Patria debe ser sana, honrada y temida por sus valores y principios, sustanciados en las raíces que provienen de la Revolución de Mayo con su sentencia; “EL PUEBLO QUIERE SABER DE  QUE SE TRATA”, concientes ya de su soberanía y libre determinación para alcanzar el destino común.

No se quedaron allí mariposeando de idea en idea, sino que transformaron sus ideas en acciones que nos hicieron libres y amantes de la libertad.-

Con autoridad moral, firme convicción y determinación debemos defender nuestros derechos  y decididamente enfrentar los problemas contemporáneos que nos aquejan, como los siguientes, entre otros:

-         Desarrollar la cultura.

-         Eliminar las divisiones, contradicciones, especialmente la corrupción de la oligarquía reinante y restablecer la confianza de lo que somos y debemos ser.

-         Desarrollar la previsibilidad y la estabilidad.

-         Establecer las reglas de la lógica y la razón en nuestras decisiones y determinaciones.

-         Recuperar la moral.

-         Determinar claras políticas de desarrollo y seguridad. Una mala política de defensa es el camino amplio para el desastre. Se impone la necesidad de restablecer el servicio militar obligatorio; tan reclamado por nosotros en actos anteriores, dado que el mismo le da reservas disuasorias a la Patria y el ciudadano satisface su derecho de defender a su pueblo.

-         Desterrar la desinformación perversa del Indek y de los medios de comunicación social.

-         Construir una política económica sustentable, sin inflación ni impuestos abusivos y reducción drástica de la intermediación especulativa. 

-         Implementar una excelente diplomacia, apoyada por fuerzas militares disuasorias. Para lograr evitar que el Reino Unido se quede con las 350 millas náuticas que equivalen cada una a 1.852 metros; despojando de sus garras de buitre pirata, lo que están amenazando de hecho con quedarse: Las Malvinas, Georgias, Sándwich, Antártida, Mar Argentino y la Patagonia. Desastre que debemos evitar a toda costa, resistiendo hasta el final cualquiera sean las consecuencias, dado que el saqueo bucanero de nuestros recursos ya está en marcha.

Esto no es Apocalipsis, sino la cruda realidad. Entonces  ¡Vayamos por ellos!

 

Les saludo con el saludo de los Comandos:

 

¡Dios y Patria o muerte!

 

 

Palabras de cierre del acto a cargo de la Sra. Virginia del Valle Martínez de Philippeaux

 

 “Compatriotas:

 

La sangre derramada por la libertad e independencia de nuestro suelo, es una ofrenda gloriosa de hombres y mujeres de los que, en su mayoría, no conocemos sus nombres. Miles la vertieron e inscribieron sus glorias en las mejores páginas de la historia de nuestro pueblo.

 

Esa sangre heroica nos reclama culminar el sueño y la obra de los héroes fundadores.

 

Es la herencia de Tupac Amaru, de Suipacha, Huaqui, ambas Piedras, Tucumán y Salta, Vilcapugio, Ayohuma, Chacabuco, Maipú, de las insurrecciones altoperuanas y de todos los heroicos combates que marcaron el camino de nuestra emancipación.

 

Esa sangre es símbolo y bandera.

 

La sangre derramada en Malvinas también es ofrenda gloriosa: también es símbolo y bandera.

 

Sangre de hijo, de hermano, de esposo, de amigo. Sangre de soldado, de suboficial, de oficiales y civiles voluntarios.

 

Sangre del pueblo que en la turba malvinera reclama por el reencuentro definitivo. Puente poderoso entre esta porción de nuestra patria y aquella que debe ser recuperada. ¡Hermanita perdida! ¡Volverás a casa!

 

Esto debe saber el usurpador: la sangre vertida en Malvinas no puede ser lavada, ni es moneda de cambio de los que hoy se sientan a la mesa de los poderosos y pretenden mercadear para su beneficio la dignidad de la patria.

Aquí vigilan expectantes 649 héroes. Ellos nos convocan a no claudicar y mantener nuestra voluntad de lucha. El pueblo argentino no se ha rendido: Nunca el usurpador ejercerá su robo colonial tranquilamente. ¡Jamás!

 

Venimos ante este Cenotafio como hemos hecho otros 2 de abril en años anteriores; y aunque el dolor es mucho y es grande, no venimos a llorar. Venimos a ratificar la voluntad inquebrantable del pueblo argentino de hacer realidad el mandato de julio de 1816: una patria libre de todo dominio extranjero. Ni amo viejo, ni amo nuevo ¡ningún amo! será la realidad que disfrutarán las generaciones que nos sucederán.

 

Cuando las fuerzas nos abandonen o la muerte venga a poner fin a nuestra existencia, vendrán aquí nuestros hijos y luego los suyos. Mientras haya un solo argentino dispuesto a continuar la lucha por la soberanía, la victoria estará de nuestro lado y la derrota será el destino del usurpador. Esta es una ley de la historia: cualquier pueblo dispuesto a luchar por su soberanía, tiene la victoria por horizonte.

 

Los argentinos recuperaremos los territorios usurpados en el momento y del modo que sea conveniente a los intereses de la Nación.

 

Amigos, amigas, ¡compatriotas!

 

Como dijo el padre de la Patria en su proclama al Ejército Libertador de los Andes en 1819: “La guerra se la tenemos que hacer del modo que podamos. Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos ha de faltar; cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con las bayetiyas que nos trabajan nuestras mujeres, y sino andaremos en pelotas como nuestros paisanos los indios. Seamos libres y lo demás no importa nada. Yo y vuestros oficiales os daremos el ejemplo en las privaciones y trabajos. La muerte es mejor que ser esclavos de maturrangos. Compañeros: juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre o morir con ellas como hombres de coraje”.

 

Este debe ser nuestro espíritu. Que así sea.

¡Viva la recuperación patriótica de las Islas Malvinas!

¡Vivan los héroes de la guerra de Malvinas!

¡Viva la Patria!”

 

 

Falta discurso de cierre a cargo del Contralmirante (R) VGM Carlos Bϋsser.