FORO PATRIÓTICO Y POPULAR

Suboficial Mayor (R) Marcelino Sánchez

Vicepresidente y fundador del Foro Patriótico y Popular

22 de marzo de 1928 – 7 de marzo de 2006

 
 

 

El 7 de marzo del corriente, falleció en Bernal el Suboficial Mayor (R) Don Marcelino Sánchez, Vicepresidente y fundador del Foro Patriótico y Popular.

Suboficial y patriota ejemplar, militante peronista, causa por la cual fue perseguido y encarcelado, dedicó los últimos años de su vida a la difusión de la doctrina del Tte. Gral. Juan Domingo Perón, el justicialismo

Don Marcelino, hasta sus últimos momentos y a los 88 años, mantuvo plena lucidez y el espíritu militante que trajo desde su Orense natal.

El Foro Patriótico y Popular rinde homenaje a este modelo de militar patriota al servicio del pueblo y convoca a todos los patriotas a seguir su ejemplo de humildad y servicio a favor de la Patria y su sufrido pueblo.

 

Discurso del Suboficial Mayor Marcelino Sánchez con motivo de la fundación del Foro Patriótico y Popular, el 27 de marzo de 2004

 

Agradezco profundamente el poder estar aquí con ustedes. Celebro el nacimiento de este Foro Patriótico y Popular que esperemos esté a la altura de los requerimientos del pueblo y de la Patria.

Mis palabras son las palabras de un humilde suboficial del Ejército Nacional Argentino.

Toda mi vida, acabo de cumplir 86 años, solo una meta me ha desvelado: la felicidad del pueblo y la grandeza de la Patria.

Los jóvenes son los que tienen que tomar estas banderas y llevarlas hasta el triunfo definitivo. Los ideales que nos guían son los más nobles, porque no hay nada más noble que luchar por la felicidad del pueblo. n

(En la página 26 se reproduce íntegra la intervención del Sub. Mayor Marcelino Sánchez).

 

Foro Patriótico y Popular

Aunar esfuerzos y criterios

El Foro patriótico y popular es un proyecto que abarca a grandes sectores interesados en crear un sentimiento patrio, que tiene la finalidad de producir una transformación política y social del país. Entiendo que sus fundamentos son coincidentes con el deseo de muchos argentinos, que interpretan que los enemigos de nuestros pueblos son muy poderosos y piensan que ha llegado el momento de que el hombre despierte y dé comienzo a un estudio severo que visualice la realidad con fundamentos firmes. Lo que nos guía a los argentinos que emprendemos una lucha diferente es que sí o sí debemos partir de la conciente acción de las mentes.

La experiencia nos dice de la necesidad de fortalecer un movimiento que posea su "andamiaje" su columna vertebral, para así proyectarse en el tiempo. Esto nos impulsa a estudiar lo que significaron los grandes sistemas conocidos que desarrollaron su acción en el mundo.

Pero la experiencia nos enseña que al poderoso enemigo que debemos enfrentar, solo será posible hacerlo "aunando criterios y esfuerzos" para que no resulte en vano. Por eso los argentinos —como otros pueblos del mundo que luchan por su liberación— no debemos proceder (se trate de países o sectores internos) en forma individual, así evitaremos desgastes en acciones improductivas contra los imperios que tienden a dominar los continentes.

Imagino sin duda que todos los que estamos aquí reunidos hemos actuado o coincidido con otras ideas políticas. Es loable a esta altura de nuestras vidas haber tenido alguna "concepción diferente" y pienso, que como en mi caso, sería una cobardía negarla.

Los fundamentos expuestos por el Foro en su manifiesto resultan coincidentes con el pensamiento de muchos hombres y mujeres que luchan por su liberación.

Entonces en lo que a nosotros atañe: "echemos, manos a la obra", y tratemos con la prudencia del caso que significa obrar con inteligencia, proceder como lo fija un frontispicio de la antigüedad: "todo en su medida y armoniosamente". Dicho graciosamente para sí poder colocarle los cascabeles al gato.

La sociedad transforma al hombre en su estructura misma, porque no solo lo obliga a reconocer hechos, sino a la necesidad de explicarlos y con la rudeza de la espontaneidad, detallo este análisis desapasionado, pero cierto, que sintetiza el valor emocional de una vida.

Los años de militancia activa fortalecen el espíritu y ayudan a centrar el pensamiento sobre el verdadero lugar que le ha marcado la experiencia, para así no equivocarse al elegir el "sistema" que desea el pueblo argentino para el futuro, con hombres nuevos en estructuras nuevas.

Hoy, este militante que acaba de cumplir 86 años, apoyándose en sus conocimientos, pero estudiando los de ese ser que con su cerebro privilegiado creó los fundamentos para todos los hombres y pueblos del mundo, al expresar por primera vez la justicia social como principio de solidaridad, quiere decir sus verdades.

Como puede comprobarse, para quien les habla (consustanciado con el "Manifiesto fundacional" de este Foro, movimientista como lo interpreto) será el único camino para llegar a  buen fin, por lo que brindaré mi apoyo serio y patriótico, desde mi posición peronista, cuyos fundamentos y principios filosóficos, ofrecidos al mundo como “Tercera posición”, por ese insigne patriótica  contemporáneo que fue el Tte. Gral. Juan Domingo Perón, no debe ser desoído.

Confesado lealmente ante ustedes sobre mi posición política, les digo estas palabras que tienden a promover en todos los niveles del activismo y de conducción la reflexión sobre temas y hechos ocurridos en el mundo, que deben ser definidos con dureza y con sinceridad.

Por lo expresado, este criollo entiende que nuestra Patria debe constituirse en monitora, en este intento de sublevarse ante la prepotencia de los poderosos y sus socios oligárquicos, como bien lo define el manifiesto fundacional del Foro patriótico y popular. Insisto: solo un sistema basado en la continuidad de la tercera posición, significará el cauce que, con la suma de voluntades de todos aquellos que padecen la discriminación social, irá frenando el ascenso prepotente de las naciones poderosas. Este es el motivo que me guía a continuar impulsando ese granito de arena que sumado a otros tantos, debe despertar la conciencia en "cerebros adormecidos", por el poco uso ejercido, en defensa aún de sus propios intereses.

La agitación de los pueblos es un efecto de la injusticia social, al estar signada por tendencias individualistas.

La política debe ser para amalgamar a un pueblo, jamás para disociarlo y contribuir a su propia destrucción interna, al vivir en un Estado "omnipotente" y no un Estado de justicia, derecho y cultura.

A eso vamos todos aquellos que hoy luchamos para el cambio de sistema en el mundo, sin darnos a entender que en nuestro país tenemos, repito, la espina dorsal para sostener ese movimiento disperso, aún pensando igual. Conocimos cómo los pueblos se han exacerbado en sus luchas intestinas, llevando su ceguera hasta el extremo de declarar enemigos a sus hermanos, llamando en su auxilio a regímenes o ideologías extrañas al sentir nacional y se han desecho en luchas encarnizadas o cayeron en el más abyecto vasallaje; por lo que no debe hallarse ausente ninguna fuerza política que represente a sectores populares del país, ni instituciones democráticas que fueron fundamentales en el proceso patriótico y soberano, interpretando la línea nacional. No aquellos que sufrieron la experiencia que les significó el alejamiento de las grandes mayorías.

Los pueblos están compuestos por un diez por ciento de "idealistas" que razonan por "instinto" y mayoritariamente por "materialistas" que lo hacen por desesperación.

Pero como la liberación anda suelta por el mundo, es necesario que la acción general y coordinada se haga posible para beneficio de todos los pueblos que hoy anhelan ser libres. Por esta verdadera observación que llega a nuestro entender, hace prever que los países que en su mayoría padecen esta situación, contemplen en unidad de concepción, las mejores condiciones para el cambio. Pero tengamos en cuenta que la libertad solo se concreta con hombres honestos y patriotas, que puedan resolver los grandes problemas sociales que afectan a la sociedad.

Dentro de la lógica podíamos calcular que no todos pensemos de la misma manera, pero si es exigible que pensemos como argentinos.