Comisión Nacional por la Conmemoración del Bicentenario de la Reconquista (12 de agosto de 2006) y de la Defensa de Buenos Aires (5 de julio de 2007)

Discurso Dr. Julio Carlos González

 

BICENTENARIO DE LA DEFENSA

 

1807 – 1 al 7 de julio – 2007

 

Por el Dr. Julio C. González.

 

Si vis pacen para bellum

 

Si desear la paz prepara la guerra. Concretamente la guerra de la Defensa que es la más quijotesca, la más sacrificada, la que no mide riesgos porque es la, más hidalga y la más heroica.

 En la DEFENSA DE LA CIUDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD Y PUERTO DE SANTA MARÍA DE LOS BUENOS AIRES, hace doscientos años –en un día como el de hoy- se evitó que cayese postrada la Patria real y concreta, no la Patria de los adjetivos calificativos, ni la patria de palabras abstractas no sentidas.

Esa Patria, nuestra ciudad, no era un montón de edificios y de casas, como en los días que corren. Era el nido de la vida de hombres, mujeres y niños de carne y de huesos. Con el razonamiento y la esperanza que da el alma (fuerza  biológica vital) y el espíritu que es la energía que descubre y da identidad al YO y al nosotros para justificar nuestras existencias tan breves para hacer el bien y tan larga para ejecutar el mal.

 

Los británicos después de la Reconquista del 12 de agosto de 1806 prepararon una nueva conquista. No habían abandonado sus planes de 1711 y 1804 de conquistar las Españas de Indoamérica. Porque Inglaterra traza sus planes para ejecutarlos y conseguir sus objetivos: a pesar de los reveses y a pesar de sus derrotas. El tiempo no los inmuta, prosiguen. Y así lo hacen hasta los días que van transcurriendo en el siglo XXI

 

El pueblo de la Reconquista del 12 de agosto de 1806 por eso preparó y organizó con fervor  la gran   batalla de la Defensa que tendría lugar en cualquier momento de 1807.

El Ejército Argentino  creado para la Reconquista  se organizó y amplió en tierra y en mar. Hombres y mujeres de todas las categorías dedicaban los domingos para prepararse y efectuar adiestramiento y maniobras. Lo hacían con fusiles y cañones en la Avenida Montes de Oca, desde Barracas al Norte hasta la Fortaleza. De todas las provincias del interior venían regimientos de patricios voluntarios. Así tenemos listas de Patricios Santiagueños con nombres, apellidos y grados militares. De la Provincia del Paraguay vinieron cinco mil voluntarios y de la Provincia de la Banda Oriental del Uruguay aproximadamente dos mil.

 ¿A cuántos efectivos alcanzaban los Ejércitos para la Defensa? La desperdigación documental de la época hispánica impide conocerlo con certeza. Empero en el Proceso a Whitelocke sentenciado el 24 de marzo de 1808 en Horse Guards leemos lo siguiente:

“El enemigo era superior en número en la  proporción  cinco a uno en hombres y de diez a uno en artillería” [i]                                (pág. 71).

“Y los efectivos británicos eran de 10.000 hombres y 18 cañones” (pág. 80)[1]

 

Cada una de las casas de la ciudad se convirtió en una fortaleza que ocupada por partidas de fuerzas criollas abría fuego sobre los ingleses que pretendían tomarlas. Los vecinos afincados en las mismas colaboraban recargando fusiles con los grupos militares defensores.

En cada esquina, Martín de Álzaga hizo cavar trincheras de cuatro varas de profundidad por seis de largo. Y allí se emplazaron cañones que disparaban sobre los ingleses en sus vanguardias y retaguardias [ii]

La sangre de los ingleses heridos, sin exageración, chorreó a la calle por los caños de las azoteas[iii].

 Dos mil quinientos muertos y heridos que después fueron muriendo y 1800 prisioneros[iv]

 

 En cuanto a los defensores, han muerto más de cuatrocientos hombres y el número de heridos y mutilados es superior al doble).[v]

Sus nombres y apellidos, ocultados y sepultados en el infame olvido de nuestra historia tergiversada, se hallan en las páginas 543 a 561 de la citada obra. El día que Argentina sea una Nación esos nombres estarán también en este cenotafio, junto con los últimos mártires de la Guerra de Malvinas.

 

Murieron defendiendo valores supremos: el pedazo de Patria que eran sus nidos, sus casas, sus templos, sus espirituosos conventos. Todo lo saquearon y en todos los lugares mataron y robaros: los domicilios particulares de adobe o de ladrillo, los sencillos negocios de aquella época. Asesinaron a niños y mujeres, violaron y mataron como bestias.

               Por eso, ante una intimidación formal y escrita del viernes 3 de julio firmada por el Mayor General Gower tuvo esta respuesta de Liniers, de Álzaga y de Elío:

Nada que se dirija a rendir las armas se oirá   [vi]

Nada puede aceptarse del sistema atroz de estos pérfidos isleños. Cada hombre del pueblo de Buenos Aires que empuña las armas de la patria de Buenos Aires con supremos principios de honor, vale por veinte mercenarios inmorales contenidos sólo por la disciplina más feroz de la que no hay ejemplos entre ninguna de las naciones antiguas y modernas. [vii]

 

               El día 7 de julio de 1807 el Teniente general John Whitelocke mandó representantes para tratar su rendición. La respuesta de Martín de Álzaga fue la siguiente: los ingleses debían abandonar para siempre Buenos Aires y Montevideo. Así lo aceptaron y pidieron dos meses para abandonar definitivamente el Río de La Plata. Como garantía de su palabra se les exigió que dejaran tres oficiales de alta graduación en calidad de rehenes hasta el momento en que el último buque de guerra inglés abandonase el Río de La Plata.

               Este gran desastre para las armas inglesas fue la única derrota que el Imperio Británico tuvo en todo el mundo a través de su historia. Las pérdidas fueron de tal magnitud que apenas llegado Whitelocke a Londres se lo sometió a un Consejo de Guerra  especial para ser juzgado. Este Consejo de Guerra estaba integrado por catorce Tenientes Generales y seis Generales. Comenzó su actividad el 28 de enero y la terminó el 24 de marzo de 1808 con la siguiente sentencia:

El Tribunal falla: “que dicho Teniente el general Whitelocke sea dado de baja y declarado totalmente inepto e indigno de servir a S.M. en ninguna clase militar”

 

               Adviértase que la parte dispositiva del fallo no menciona el nombre de pila de Whithelocke. En derecho inglés esto significa que el condenado es apellido y que ninguna persona que en lo sucesivo lleve ese apellido, no podrá nunca ejercer cargos integrar el ejército de S.M. Británica

 

Whithelocke juró matar a Liniers y a Álzaga.

               Liniers fue asesinado en Cabeza de Tigre en agosto de 1810 y Álzaga fusilado en Buenos Aires en 1812. Sin proceso. Sin defensa. Sin pruebas. Sin sentencia. Los británicos dan cumplimiento siempre a sus sentencias, utilizando incluso a interpósitas personas.

 

               Los comerciantes ingleses iniciaron la tercera invasión en 1809 con el Edicto de libre comercio dictado para proporcionar ingresos al erario por medio de un franco comercio con la Nación Inglesa.

 

               Con este libre comercio continuaron en el transcurso de toda nuestra historia. Así lograron por medios económicos los objetivos de conquista que no pudieron conseguir en 1806 y 1807 por la fuerza de las armas.

En el año 2001 se publicó en Buenos Aires la obra de Jorge Castelli titulada “El delicado umbral de la tempestad - Cuestiones de un  general inglés”, una novela histórica que fue distinguida con el premio La Nación de novela 2000. En esta obra un imaginario Whithelocke relata lo siguiente:

“Si yo fuese Londres – que por fortuna no lo soy – descartaría hoy totalmente cualquier nueva acción de tipo militar. La descartaría por compleja, por riesgosa, por innecesaria. Echaría entonces mano a los distintos recursos políticos, diplomáticos y comerciales que están a nuestro alcance: Dividir para reinar. Liberar para someter. Un cierto retorno a Popham, Pitt y compañía. Aunque a diferencia de Sir Home (Popham), yo no pondría a  la vista un sólo uniforme rojo. Descargaría toda la responsabilidad en el sistema de espionaje y en las distintas vertientes de la Logia. Luego sería el turno de los diplomáticos para, finalmente, dejar abierta una entrada triunfal a las gentes del comercio

“Si yo fuese Londres – que por fortuna no lo soy – apoyaría, alentaría y financiaría distintos focos de insurrección continental. Los encendería y los alimentaría, sí, pero desde la sombra que mi rostro no fuese nunca visto; que mi mano marcara las pinceladas más finas. Yo escribiría en un papel la historia de aquellas tierras, historia que luego me encargaría de poner en escena. Yo inventaría países. Permitiría que jugaran con la idea de autonomía, que crearan sus banderas y sus prohombres, que se creyeran dueños de sus destinos. Pero elegiría reyes o sus gobernadores y pagaría esos sueldos de mis propias cajas. Piense usted que la manera más efectiva de mantener a un hombre como esclavo es hacerle creer que es libre”

“Sostendría así esos territorios salvajes en mi puño hasta el final de los tiempos, fomentando, incluso, guerras entre ellos para que fuesen cristalizando identidades. ¿Quién podría echarme? ¿Ante quién debería rendir mi espada en algún futuro día?

Permanecería yo en todas partes y en ninguna. Procedería como el viento que doblega los árboles aún siendo invisible”

 

               En los tiempos actuales los continuadores de Beresford y de Whithelocke han sido Martínez de Hoz y Cavallo  que lograron por medios económicos lo que la sangre y dignidad de un pueblo no le permitió a los británicos conseguir en 1806 y 1807.

 

               Los argentinos del S XXI habrán de estudiar historia como la prognosis del futuro. Conocerán la identidad de nuestro enemigo histórico y con los mismos medios que el enemigo emplea ahora, sabrán derrotarlo para siempre. Así lo exigen los caídos en las gestas de la Defensa y la Reconquista. Continuemos la huella que ellos abrieron: avance y futuro. Perseverancia y victoria.

Buenos Aires, bicentenario de la Defensa de 2007.

 

 

 

 



[1] Ibidem



[i] Proceso instruido al Teniente General Juan Whithelocke. Traducción A. Zinny. 1870. Antonio Zinny era un escrito pro británico que acuñó la conocida frase de que si en 1806 y 1807 hubiesen ganado los ingleses , la Argentina hoy sería como los EE.UU. Criterio éste de su ignorancia económica e histórica, pues los EEUU. Llegaron a lo hoy son por haberse independizado de los ingleses en 1776/1783. En cambio nosotros fuimos transferidos por los ingleses de provincia española a territorio tributario y saqueado.

[ii] Salas, Alberto M. Diario de Buenos Aires 1806-1807.Bs.As., Sudamericana,1981

[iii] Ibidem  pág. 503

[iv] Ibidem pág. 459 y 506

[v] Ibidem p

[vi] Ibidem pág. 493

[vii] Ibidem pág.478