Comisión Nacional Permanente de Homenaje al

Tte. Cnel. (R) Don Adolfo C. Philippeaux

Discurso de la Sra. Virginia del Valle Martínez de Philippeaux, en el homenaje al Tte. Cnel. (R) Don Adolfo César Philippeaux, el 18 de noviembre de 2005, en el Teatro Roma de la Ciudad de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires

A más de un año de la desaparición física del Teniente Coronel Don Adolfo César Philippeaux, fundador y premier presidente del Foro Patriótico y Popular, nos reunimos para rendir homenaje a esta figura trascendente de la historia política argentina.

Compañero con una profunda convicción nacional, una acendrada sensibilidad social, un espíritu rebelde que no soportaba la mentira ni la traición. Dedicó su vida la militancia por sus convicciones, y como Justicialista fue leal a su Patria, al Gral. Perón y también a su nutrido grupo de amigos.

Su padre, Emmanuel Julio Philippeaux, fue Coronel del glorioso Ejército Argentino, y fue fundador de la Gendarmería Nacional.

Mi marido fue educado en el Colegio Don Bosco de La Plata y a los trece años ingresó en el Liceo Militar. En 1945 egreso del Colegio Militar de la Nación con el grado de Subteniente.

Ya Teniente, fue designado instructor del Colegio Militar de la Nación. Luego, con el grado de Capitán, fue convocado para integrar las tropas que escoltaban al presidente de la Nación. Allí fue designado Jefe de la Tropa de Asalto del Regimiento Escolta y posteriormente, Jefe del Destacamento Reforzado del Regimiento Escolta.

Ocupó importantes cargos en el orden nacional y provincial. En 1973 se crea la Secretaria de Planeamiento y Acción de Gobierno dependiente de la presidencia de la Nación y su amigo el presidente Perón lo nombra a cargo de la misma.

Fue Interventor Nacional de Pesca; Director de Hipódromos Nacionales; Secretario de Deportes y Turismo de la Nación.

En 1990 ocupó el cargo de Director Nacional de Pesca, renunciando al mismo porque no quiso firmar permisos de explotación en tiempo de veda, protegiendo de esta manera la riqueza ictícola que es de todos los argentinos.

Fue interventor del Partido Justicialista en Tucumán y Misiones en momentos difíciles, porque Perón lo elegía a él cuando había muchas dificultades. “Cacho” era un hombre que sabía resolver situaciones complicadas.

En mi pago natal, Santiago del Estero, fue Director del Servicio Penitenciario Provincial, órgano en el que todavía lo recuerdan como el mejor desempeño jamás visto en el área.

Voy a mencionar los antecedentes de la resistencia. El 28 de septiembre de 1951, siendo oficial instructor del Colegio Militar de la Nación se opone a los avances de los insurrectos de Campo de Mayo. A continuación se ordena tomar por asalto la Base Aérea, lo que cumple hasta la rendición incondicional.

El 16 de junio de 1955, ante el ataque de los bombardeos de los insurgentes, recibe al Gral. Perón en su despacho ubicado en el subsuelo del ministerio de Guerra, dándoles protección al presidente Perón y al General Lucero. Cumpliendo con la orden dada por el mismo General Perón, ataca a los rebeldes hasta su rendición.

El 9 de junio de 1956 se subleva en Santa Rosa, La Pampa, su querida “Pampa”, armando al pueblo con las armas del Ejército; reduce el Tiro Federal, las cárceles, la policía provincial, además de otros puntos estratégicos, restituyendo al Gobernador electo por el pueblo y echando a los vendepatrias.

Esta revolución que triunfó en La Pampa, lamentablemente no alcanzó la victoria en todo el país, pero quedaron sus enseñanzas como ejemplo.

Le afligían  la desocupación, la salud pública, la educación, la corrupción, la inseguridad y por sobre todo estaba en contra de los imperialismos que venían por todas nuestras riquezas naturales y económicas: por el petróleo, las tierras, y todo lo que fuera apetecible a sus intereses.

Decía: “voy a luchar por el pueblo y  por la patria, contra los imperialismos y sus socios oligarcas, hasta el último día de mi vida”. Y así lo hizo, estaba en contra de la usura externa, se opuso al envío de las tropas nacionales a Haití y a cualquier otro destino fuerza de las fronteras argentinas.

Bregaba por la recuperación de nuestros territorios y mares usurpados por Gran Bretaña. Admiraba y consideraba héroes a los argentinos que fueron a pelear por defender lo que algún día será definitivamente nuestro territorio nacional.

Patriotas: ¡volveremos a Malvinas! No debemos olvidar jamás a nuestros valientes hombres que pelearon hasta perder la vida, así como respetar a los que volvieron y darles el lugar que se merecen como héroes nacionales, y no ver más a la mayoría de ellos sumidos en la miseria del olvido, deambulando como sombras de la dádiva de los sucesivos “gobiernos democráticos”. ¿Democráticos? ¡Por favor! Si el pueblo ni siquiera se quiere tomar el trabajo de ir a votar a estos… Quitémonos la venda de los ojos. Sigamos adelante, por una nueva Argentina, por una Sudamérica grande y soberana, libre de los sometimientos extranjeros.

¡Gracias por venir! ¡Gracias Avellaneda por este homenaje que le han brindado a mi esposo!

Los abrazo en mi corazón.