Palabras de apertura a cargo del Dr. Horacio Micucci

Venimos hoy a conmemorar, en este 2 de abril, la gesta de Recuperación de Malvinas, la recuperación lo que es legítimamente nuestro.

A riesgo de ser reiterativos, ante los “olvidos y errores” que a menudo se producen, conviene recalcar que:

1º) La causa de Malvinas es una causa justa. Se trata del reclamo argentino por una parte de su territorio ocupado por una potencia colonialista, tal cual se reconoció en la Resolución 1514 del año 1960 de las Naciones Unidas. Es decir, la lucha por nuestra soberanía en Malvinas es parte de la lucha contra el colonialismo, que es crimen de lesa humanidad.

2º) La guerra de Malvinas fue una guerra justa. La guerra de cualquier país oprimido contra un país opresor, independientemente de quien la inicie y de quienes sean los gobernantes del país oprimido y del opresor, es una guerra justa. Por eso la guerra por la Recuperación de nuestros Territorios ocupados por Inglaterra es justa.

3º) La Causa de Malvinas e Islas del Atlántico Sur es inclaudicable. No sólo por los argumentos anteriores, por los derechos que nos asisten, por sus riquezas y porque hay una cláusula constitucional que lo establece. No sólo porque, como se ha visto recientemente, los ingleses aspiran a más y han reclamado soberanía sobre parte de nuestra plataforma continental y la Antártida,. Es inclaudicable porque sería un peligro para un proyecto nacional de Argentina Independiente, de democracia grande, que las Malvinas continúen en poder inglés o de cualquier otra potencia o combinación entre ellas. Porque esas Malvinas, artilladas por el enemigo, serían un portaaviones gigante, una fuente permanente de agresiones militares contra una Argentina Soberana.

Este nuevo avance inglés, al que asistimos hoy, que sigue manteniendo la ocupación, reforzándola militarmente para constituir la base militar extranjera más importante de Latinoamérica y explotando nuestras riquezas, es una demostración del fracaso total de la política de conciliación con el Reino Unido, de la “desmalvinización”, “la política de relaciones carnales” y la de convertirnos en un país “confiable para el mundo”.

Queda hoy demostrado que la usurpación de Malvinas es el núcleo de avance sobre porciones crecientes de nuestro patrimonio nacional

 

El “paraguas de soberanía” inventado por los ingleses sirve a los ingleses:

·        que fortalecen cada vez más su base en Malvinas con armamento de última generación,

·        que avanzan en sus pretensiones marítimas y antárticas,

·        que, con el aeropuerto en el paralelo 42, propiedad del ciudadano inglés Lewis .pueden desembarcar con sus aviones de la base de Malvinas, dividiendo Argentina en dos,

·        que rapiñan nuestra pesca y nuestro petróleo,

·        que mantiene el control del Atlántico Sur para la OTAN, con su presencia militar en Malvinas.

Ya hace tiempo el Dr. Adolfo Silenzi de Stagni, prestigioso defensor del petróleo argentino con posiciones continuadoras de las del General Mosconi y opositor a la reiniciación de las relaciones diplomáticas y comerciales con Gran Bretaña y a lo que hoy llamamos desmalvinización decía:

“Son muchos los que desean cubrir con un manto de olvido y de silencio lo acontecido entre el 2 de abril y el 14 de junio.” (...) “Es evidente que, en estos momentos hay un enfrentamiento ético e ideológico sobre el camino que debe seguir la Argentina: Llevar la empresa de la reconquista del 2 de abril hasta sus últimas consecuencias, o llevar la rendición del 14 de junio hasta sus últimas consecuencias.”.