La mendicidad

 

Afirma nuestro ministro de Economía Amado Boudou, que trabajan en la esfera de su influencia, para el “fortalecimiento del INDEC” (sic). Cualquier desprevenido se podría preguntar de qué trata ese fortalecimiento. No para el que esté al tanto de nuestra problemática. Es evidente que el ministro quiere decir que de ahora en adelante o por lo menos dentro de un rato, el INDEC va a trabajar a conciencia y como corresponde, para que sus estadísticas sean dignas de crédito y cualquiera que necesite de ellas, podrá lograr datos confiables y seguros. Esta declaración indudablemente no nace de la nada. Uno de sus motivos es el próximo viaje del ministro a la reunión en Londres del G20. Correlativo con el inminente viaje de la presidenta a los Estados Unidos, para volver a anudar las relaciones con el FMI. Todo se va uniendo y se explica, pues una de las claves de esta reubicación, es asegurar la confiabilidad  en los números estadísticos que produzca el gobierno argentino. Si no, no habrá recursos ni préstamos de ningún tipo. Aunque desde luego, sí más exigencias.

 

            Ínterin el príncipe consorte afirma muy suelto de cuerpo a raíz de lo arriba explicado, “que Argentina vuelve al mercado de capitales”. Recordemos que cuando el ex presidente Néstor Kirchner, con las reservas del Banco Central hace poco más de tres años,  dispuso la cancelación de la deuda con el FMI, que ascendía a cerca de 10.000 MD, no ahorró adjetivos hacia este organismo.  Y no precisamente laudatorios. Según sus dichos, era una de las causas por la cual nuestro país había caído en el abismo donde se encontraba, dadas las obligatorias recetas liberales que impusiera.  Y que aceptara mansamente el entonces primer mandatario, el Innombrable hijo de . . . .La Rioja. Si bien entonces y en su carácter de gobernador de la provincia de Santa Cruz, no objetara nada ni se atreviera a chistar, ya que estaba muy lejos del lugar donde se cocinaban los negociados. Y además, no fuera que sus asuntos petrolíferos y gasíferos, se perdiesen si el país seguía siendo dueño de sus recursos naturales. Claro, todo esto último ha pasado al olvido y se corresponde exactamente con el doble discurso habitual de Kirchner, quien entonces y muy previsoramente al hacer el pago, no desafilió al país del maldito organismo.

 

             Así se van preparando las cosas. Y más precisamente con la visita del Director para el Hemisferio Occidental del FMI, el chileno Nicolas Eyzaguirre. Después de su entrevista con el ministro Boudou, este manifiesta con su mejor cara de jugador de póker y pour la galerie, que la república “no aceptará condicionalidades” (se supone, aunque no lo diga expresamente, de su nueva adhesión al  FMI y a su política de control directo de la economía de los mendicantes), ratificando en consecuencia que “la política económica y monetaria la fijará el país” (sic). El chileno se rió disimuladamente, saludó y se fue a visitar a su afín en sentimientos y presidente del Banco Central, Martín Redrado, encaramado cómodamente en su papel de Caballo de Troya, dentro de la economía y de las finanzas argentinas.

 

            Es indudable que urgentemente se necesitan fondos, para todo lo que haga a la refinanciación de la DEUDA EXTERNA. De ahí la desesperación de las autoridades para conseguirlos, ya que los tomados del ANSES, del Banco Nación y de las reservas del Banco Central son insuficientes y no se puede todos los días seguir emitiendo deuda, que cada vez debe contar con mayores intereses y que cada vez tiene menos interesados en adquirir. Aún transitoriamente, el FMI puede sacar del apuro al gobierno y de ahí los viajes que se producirán. Y se presentarán como victorias y se hablará de la confiabilidad en la economía argentina, justificando nuestro reingreso a la órbita natural del FMI, aunque haya habido que arrodillarse y desdecirse, nada más que para lograr nuevos préstamos y poder seguir pateando las obligaciones para adelante. Lamentablemente, la sumisión tendrá por añadidura otras claudicaciones. Como arreglar la deuda con el Club de París, contraída ilegalmente en épocas de la dictadura militar, y con los holt outs o bonistas fuera del canje de Dubai de 2005. Lo que no es poco, ya que si juntamos los dos reclamos, llegamos fácilmente a una suma cercana a los 40.000 MD. Malas perspectivas, en el insondable abismo de la deuda pública.

 

LA PLATA, agosto 27 de 2009.

 

 

 

                                                                                  SILVIO H. COPPOLA

 

 

 

El desendeudamiento

 

El Ministro de Economía Amado Boudou, acaba de afirmar que la República se está desendeudando. Como prueba futura de sus declaraciones, asegura que se van a pagar 9.000 millones de pesos de la deuda externa, precisamente la que es reajustada periódicamente por el CER. Como sabemos el coeficiente elegido, que es proporcionado por el INDEC, ha dado lugar a reclamos de todo tipo de los acreedores, que consideran que dicha estimación no  responde a la realidad, situación también planteada por otros motivos, desde diversos ámbitos de la vida económica argentina y hasta por los propios empleados del organismo. En términos generales, se puede afirmar que cada punto de más o de menos en el aumento del costo de vida (inflación) estimado anualmente por el INDEC, se traduce en la suma de 500 millones de dólares al año. Suma no despreciable. De ahí la importancia para el gobierno de cancelar en lo futuro la deuda debida por este sistema. Lo que de hacerlo, aliviaría también la tarea eminentemente mentirosa del INDEC.

 

            Pero vayamos a los números. La deuda pública en pesos, actualizada por el CER a junio de este año, estaría aproximadamente en 58.630 MD, a la que cabría agregar 4.690 MD, en concepto de intereses. O sea un total de 63.320 MD. Cantidad que convertida a pesos, al cambio actual de $  3,80 por dólar norteamericano, nos lleva a la suma de 240.616 millones de pesos. En definitiva, lo que va a cancelar el gobierno, si efectivamente hace el pago de los 9.000 millones de pesos de referencia y sin que hagamos preguntas acerca de dónde provendrá el recurso, llega solamente a un 3,74% de lo debido. Proporción insignificante al lado de un total que apabulla, de una deuda totalmente impagable, y considerando además que por otros lados se están buscando nuevas fuentes de financiamiento, no importando en absoluto los intereses que se puedan pagar, siempre que los vencimientos se estiren al fin del mandato presidencial. Eso explica también, los comentarios no desmentidos, de volver a la órbita del FMI, que recuperará a cambio de un eventual préstamo de emergencia, todas las facultades de contralor sobre la economía nacional, las que son propias del desenvolvimiento de este organismo.

 

LA PLATA, agosto 24 de 2009.

 

 

                                                                                  SILVIO H. COPPOLA

 

El cupón atado al crecimiento

 

 

            Cuando la renegociación de la deuda externa argentina en default, allá por 2005 en Dubai, se agregó como una especie de caramelo al acuerdo logrado, que a cada  bono de la nueva deuda, se la agregaría lo que se llamó un cupón atado al crecimiento. O sea atado a la marcha de la economía argentina, en cuanto significara esta un aumento de su PBI. Esta modalidad se debía mantener hasta la cancelación de las deudas, en el lejano 2035. Y sería sobre la deuda reconocida respecto de los acreedores que aceptaron el canje, que eran el 76% del total y debía ser pagada en la moneda de cada crédito, como se acordara.

 

            Los pagos de los cupones se harían el 15 de diciembre de cada año, debiéndose calcular su valor el 1° de noviembre anterior –con datos del período precedente-, comenzando sus amortizaciones a partir de 2006. Los pagos serían del 5% del excedente del aumento anual del PBI. Así, el primer pago efectuado alcanzó a 392 MD y el segundo del 2007 a 810 MD. En el 2008 se estimó en 1.400 MD. El pago a efectuarse este año, con las bases de 2008, alcanzaría una suma similar.

 

            Al lado de la magnitud total de la deuda argentina, las cantidades antedichas, podrán parecer exiguas, pero si sumamos todos los pagos que corresponden a esta obligación, hasta 2035, llegaríamos a una suma de alrededor de ¡¡40.000 MD!! La que es prácticamente la quita del canje de Dubai. Negocio chino o mejor dicho, árabe.

 

            Como acotación, recuerdo que se comentó en su momento, que esta idea tan original de agregar a los pagos el invento de los cupones, nació de un funcionario argentino que actuaba en Nueva York, si mal no recuerdo, en el FMI. ¿Y de dónde la tomó este patriota? Nada menos que de una de las cláusulas de pagos indemnizatorios, que los vencedores de la segunda guerra mundial habían impuesto a la Alemania vencida.

 

LA PLATA, agosto 24 de 2009.

 

 

                                                                       SILVIO H. COPPOLA

 

 

Algo más acerca de la relación deuda externa-producto bruto y la cumplimentación de aquella

 

 

            El Presupuesto Nacional para 2007, estimó el PBI en 230.000 MD (millones de dólares) (fueron hechos en pesos las estimaciones en todos los casos, pero por motivos de practicidad y de comparaciones, en este escrito la casi totalidad de los valores están dados en dólares estadounidenses) y se acomodó a dicha circunstancia. Para 2008 fue justipreciado en 300.000 MD, lo que significó un aumento estimado en alrededor del 30% del anterior  (cuando la tasa de crecimiento se fijara para 2007 en el 8,50%). Y para este 2009 en 349.438 MD, con un aumento respecto al año anterior del 25%,  siendo que para el 2008 llegó a estimarse el crecimiento de la economía en 7,8%.

 

            Así las cosas, el gobierno afirmó en consecuencia que en 2008 la relación deuda externa-producto bruto interno, bajó del 56,1% al 49,1%. O sea que el país se estaría desendeudando. Pero no es así. Sencillamente exagerando el valor real del PBI, la proporción DE-PBI mejora considerablemente y así las autoridades pueden producir declaraciones marcadamente optimistas. Y mentirosas.

 

            Para el año 2007, según índices no oficiales el PBI estaba en alrededor de 600.000 M$ (millones de pesos), que al cambio de entonces (3 $ por l U$S), nos resultaban unos 200.000 MD. Valores que se acercaban a la estimación oficial del Presupuesto Nacional. En consecuencia y considerando una población de 39 millones de habitantes, se llegaba a un ingreso  per capita de aproximadamente 5.128 dólares norteamericanos y una relación DE-PBI que giraba alrededor del 50%. De todas maneras era una estimación marcadamente optimista.

 

            En el año 2008, según datos no oficiales, el PBI argentino habría  llegado a la suma de 326.871 MD (con la relación con el dólar a poco más de $3 por unidad) o sea cerca de lo estimado por el Presupuesto Nacional para ese año. Para el presente, dicha estimación, considerando el aumento del valor de la moneda norteamericana con relación a nuestro signo monetario (agosto 3,80 por 1 U$S), debe considerarse el PBI como inferior a los 300.000 MD. La alarma ya había llegado con el dólar a 3,54 $, lo que llevó a la justipreciación del PBI en la suma de 280.239 MD, según cálculos oficiales. Así considerando esta última cantidad a julio último y una DE de 193.000 MD, tendríamos una relación DE-PBI del 69%.

 

            Además. Como consecuencia de esta disminución del valor del PBI en valores de la moneda norteamericana, sobre la estimación citada de 280.239 MD y una población argentina de 40 millones de habitantes, tenemos actualmente un ingreso per capita de aproximadamente 7.005 dólares. Lo que sería significativo sobre los valores de 2007. Pero es sensiblemente inferior al que surgía del Presupuesto Nacional para 2009, que al considerar un PBI de 349.438 MD, daba un ingreso per capita de 8.735 dólares. Cantidad de todas maneras relativas, ya que se considera en definitiva al PBI como “. . .el valor de todos los bienes y servicios finales producidos dentro de una nación en un año determinado” cuyo valor real no cambia aunque se estime en diferentes monedas, pero la manera de justipreciarlo más adecuadamente y hacer en consecuencia comparaciones, lo  podríamos definir en la estimación de este escrito, como “tipo de cambio de paridad del poder adquisitivo (PPA) de una nación o sea la suma del valor de todos los bienes y servicios producidos en el país valuado a los precios de los Estados Unidos de América”.

 

            A nuestro actual ingreso per capita citado arriba de 7.005 dólares, lo podemos comparar en datos aproximados, con el de otros países:

 

            Estados Unidos de América. . . . . . . . . . .46.859 dólares

            Francia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46.016    “

            Alemania. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .44.660    “

            Italia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38.996    “

            Rusia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .11.807    “

            Gran Bretaña. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 43.785     “

            Japón. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38.559    “

            Canadá. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45.438    “

 

            Y en países de nuestra América:

 

            Chile. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .10.124     “

            Uruguay. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10.082     “

            Brasil. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8.197      “

            República Dominicana. . . . . . . . . . . . . . . .5.122      “

            Haití. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .     791      “

 

            ¿Cómo hacer entonces para cumplimentar la DEUDA EXTERNA? Como ya se denunciara en múltiples oportunidades, la misma no es tratada ni estudiada ni gestionada por su agente natural, el Poder Legislativo de la República (Constitución Nacional, art.75 incs.4 y 7). Siendo que además en la última ley de Presupuesto, este Poder delegó, como tantas otras facultades, su gestión colegiada al Poder Ejecutivo o sea a la resolución prácticamente en definitiva, de una sola persona. En consecuencia, nunca la DEUDA EXTERNA será estudiada a fondo, paso primero para resolver sobre su legitimidad y sobre las responsabilidades inherentes a su tramitación, camino iniciado por el Juicio Olmos.

 

            Al margen de lo expuesto, es curioso y alarmante ver como nuestros gobernantes y nuestros políticos, dejan todo esto de lado y sólo se preocupan para resolver sus situaciones personales con el mayor provecho. ¿Cómo se harán los próximos pagos y de dónde provendrán los recursos para hacerlos? Y así, es sintomático escuchar al flamante diputado nacional por la Coalición Cívica Adolfo Prat Gay ex (¿o no tan ex?) empleado de la Banca Morgan, declarando su preocupación en el sentido de dónde y cómo se podrá seguir financiando a nuestro país. Por la banca extranjera, desde luego. Este ejemplar traído a la escena pública por la Carrió, es tener otro enemigo en casa.

 

            En definitiva, la situación de nuestra DEUDA PÚBLICA seguirá en el estado en que se encuentra. Se seguirá pagando o renegociando la misma ad infinitum y siempre que se consigan refinanciaciones, con cada vez mayor cuota de intereses. Sin perjuicio del anatocismo consiguiente. Malas perspectivas, pero no con cerrar los ojos e ignorar el problema, se solucionará nada. Ni pagando ni pagando hasta una nueva declaración de default. De ahí la importancia de exigir al Congreso el estudio del problema. Esto también y no declaraciones insustanciales, hace y mucho a la subsistencia y al progreso de nuestra nación.

 

LA PLATA, agosto 25 de 2009-08-26

 

 

                                                                                  SILVIO H. COPPOLA