Dudas  buscando  respuestas

Soberanía y Deuda Externa

    ¿De qué manera se puede explicar que una nación que se apresta a celebrar el Segundo Centenario de su primer gobierno patrio, continúe atada su soberanía nacional a intereses colonialistas?

 

     Este es el caso de nuestro país, que en vísperas de tan importante evento, partida de nacimiento de su existencia política y social, no ha tenido la vocación natural de desandar un camino plagado de ingratitudes y perversidades, que desde hace varios años ha provocado una situación de sumisión y degradación que ha quedado corporizado en la resolución judicial dictada por el Juez Federal Jorge Ballestero en el juicio incoado por el ciudadano Alejandro Olmos contra el pago de la Deuda Externa, al declarar que la misma era “ilegítima y fraudulenta” señalando que “ha resultado groseramente incrementada mediante la instrumentación de una política vulgar y agraviante que puso de rodillas al país a través de diversos métodos…”.  Este planteamiento no hace más que desnudar y poner en evidencia un manifiesto desinterés por evitar la caída de nuestra dignidad soberana, lo cual ha quedado plasmado por el total silencio de quienes tienen las facultades y prerrogativas constitucionales de tratar políticamente el tema que es el Congreso Nacional, hacia el cual, se remitió oportunamente el citado expediente judicial.

 

     Dicha deuda ha servido para perder la conducción y manejo de las fuentes energéticas más importantes de la Nación con la enajenación a empresas trasnacionales y a estados soberanos la empresa nacional más jerarquizada internacionalmente como es Yacimiento Petrolíferos Fiscales.

 

     Todo este itinerario antinacional,  fue promovido y planificado por el Fondo Monetario Internacional durante la presencia de políticas económicas de neto corte liberal que azotaron a gran parte del mundo menos protegido y contando con fieles acólitos dispersados por las naciones mas permeables e ingenuas a la globalización, juntamente con el Banco Municipal y las sucursales de los grandes bancos internacionales verdaderos centros de corrupción usuraria diseminados en todo el mundo y en aquellos llamados paraísos financieros.

 

     Ya no se trata de saber el monto de lo adeudado, sino el grado de dependencia que una nación tiene hacia quienes son supuestos acreedores, situación ésta que representa el auténtico sentido de la deuda- una permanente sujeción del deudor hacia el acreedor- fundamentado sobre la lógica especulativa de la usura.

 

     No obstante todo lo cual, el actual gobierno argentino, que se llena la boca con huecas manifestaciones en vista al Bicentenario, da pasos impensados y desafortunados, hacia una recomposición con quienes fueron los promotores de  la pérdida de gran parte de nuestra independencia económica base fundamental de la soberanía nacional: el Fondo Monetario Internacional.  Nunca nuestro país dejó de ser miembro del F.M.I., aún después del cuantioso pago efectuado poco tiempo atrás.

 

     ¿De qué manera se podrá honrar a quienes promovieron una nación libre de España y de cualquier otra potencia extranjera, si mantenemos una parte de nuestro territorio ocupado militarmente por una potencia usurpadora sin denunciar internacionalmente, los tratados de Madrid y Londres firmados con el Reino Unido, que garantizan la estabilidad militar y la explotación comercial  del territorio  ocupado por el usurpador?

 

     Esto es lo que sucede en nuestro territorio insular y adyacencias, a lo cual, se le debe adjuntar lo que ocurre dentro de nuestras tierras fronteras adentro, en donde grandes extensiones territoriales pertenecen hoy, a importantes capitales extranjeros que n o solo tienen como objetivo la explotación actual de sus riquezas naturales, sino mirando a  futuras operaciones de geopolítica estratégicas y militares, como ya se advierte al construirse en la provincia de Río Negro un aeropuerto de características  operativas para aviones de grandes dimensiones.

 

     ¿Puede considerarse independiente una nación indefensa militarmente?

 

     Luego de la batalla de Malvinas y la posterior desmalvinización de quienes continuaron bajo el signo de “la democracia” al gobierno militar, nuestro país inició una etapa de desmilitarización que tuvo como principal norte desarmar las fuerzas a quienes les corresponde la defensa de nuestra Nación. No resulto llamativo la eliminación del servicio militar obligatorio y, paralelamente, el levantamiento de unidades militares en todo el territorio. Sin presupuesto para adquirir o fabricar elementos bélicos defensivos quedamos a la zaga de otras naciones vecinas que han procurado pertrecharse preventivamente. Actualmente se habla de un probable levantamiento de la Base Naval de Mar del Plata a lo cual se debe agregar el escaso trabajo naval hacia el Astillero Naval de Río Santiago. El país se encuentra en un estado de indefensión casi absoluta, en momento en que grandes intereses colonialistas merodean nuestros recursos mineros y estratégicos en las zonas menos pobladas y por lo tanto con mayores posibilidades de ser blanco de pérfidos intereses especulativos. Perón decía en un discurso pronunciado en la Universidad Nacional  de La Plata, al inaugurarse la Cátedra de Defensa Nacional, “que la guerra no deba ser un estado necesario en la vida cotidiana de los pueblos, pero el aforismo –si vis pacem para bellum- o sea, si quieres la paz, el mejor medio de conservarla es prepararse para la guerra, demuestra acabadamente la necesidad de mantener un aceitado sistema defensivo”.

 

      ¿ Podrán los miembros de la pobreza y los desocupados celebrar dignamente el Bicentenario de la Revolución de Mayo’

 

     Pareciera que las autoridades nacionales se han dado tardíamente cuenta de la pobreza existente en nuestra patria por boca de S.S. el Papa Benedicto. Hasta ese momento, fueron casi nulas las informaciones provenientes del infalible INDC. Sin embargo, más allá de las declaraciones eclesiales, la pobreza, producto de la desocupación y del pago indiscriminado de deudas ilegítimas y el despilfarro del dinero perteneciente a jubilados, se encuentra en las calles de importantes ciudades, en donde es moneda corriente ver a niños colgados de carritos desvencijados, tirados por caballos o por los propios muchachos haciendo de cartoneros o ancianos deambulando por paseos públicos esperando la colaboración solidaria de alguien que le otorgue un trozo de pan. Ni qué hablar de la pobreza que azota a marginados en provincias norteñas y de la cantidad de alumnos de escuelas que van a ellas para recibir una adecuada alimentación negada por quienes tienen  la obligación de proveerles toda la atención que se merecen con un adecuado plan de Justicia Social. La pregunta que antecede queda firme y aguarda una resolución para que todo el pueblo espere esa magna fecha con dignidad, o de lo contrario habrá quienes  digan nuevamente” el pueblo quiere saber de qué se trata”; pero con mucha impaciencia y premura.

 

¿…Y  el resto del pueblo?

 

     No debemos olvidar que existe gran número de miembros del pueblo argentino, que también quisieran participar dignamente del aniversario.

     El escabroso problema de las retensiones planteada por la Resolución 1025, ofreció al país, una nueva realidad socio-política: la presencia institucionalizada de los productores agrarios, que nada tienen que ver con los antiguos terratenientes de la “oligarquía vacuna” que hace tiempo pasaron sus propiedades a grandes empresarios extranjeros que son actualmente, quienes manejan las finanzas imperiales de la mano de las corporaciones financieras y los “trusts” monopólicos de producción, exportación y comercialización que cuentan con el aval indiscreto de ciertos sectores privados aliados a intereses políticos.

     Los chacareros han sido quienes han acreditado carta de ciudadanía en el territorio político, al igual que lo fue en 1945 el segmento laboral  a partir del 17 de octubre. Este sector de producción tradicional en nuestra economía, requiere también ser partícipe, junto al resto de la comunidad, para el Bicentenario y paralelamente, se le reconozcan sus justas reivindicaciones y reclamos.

     Y dentro de este amplio segmento popular, no deben ser excluidos los valerosos Veteranos de la Guerra de Malvinas. Justamente quienes brindaron a la Nación lo mejor que disponían- su juventud- a despecho de arriesgar sus vidas, como lamentablemente ha sucedido. Estos gloriosos soldados volvieron del suelo patrio usurpado, derrotados por la marginación impuesta por el gobierno que los usó y con el fiel acatamiento de los “cipayos” de siempre que no entendieron el valor soberano de la Gesta Malvinera.

 

     ¿Tendrán las autoridades nacionales tiempo como para develar éstas incógnitas antes de la celebración del aniversario patrio, para que el mismo no sea solamente un recordatorio más, sino que se convierta en un paso más hacia la recuperación total de nuestra soberanía nacional y la dignificación de su pueblo, deteriorados por intereses subalternos a los de la argentinidad?

                                                                  La Plata, 24 de agosto de 2009 

 

            ….HASTA AQUÍ  LA  INCOGNITA.-

 

Juan Lucio Ruiz de Galarreta

Miembro del Foro Regional, La Plata, Berisso y Ensenada del

FORO ARGENTINO DE LA DEUDA EXTERNA